jueves, 25 de diciembre de 2008
En lo alto del mundo
Cuando Perséfone vuelve al inframundo y el frío viento del norte se apodera de los corazones rotos, vestida de blanco neutro ondeando su pelo por la brisa suave, que a la vez perfila una silueta esculpida en frío hielo glacial, sonrisa cálida, ojos negros como el cielo de la noche.
Allí estábamos los dos, solos contemplando el mundo desde su cima, sintiendo el latir de nuestros corazones, como pálpito sobresaltado de la mañana por la horrible melodía de tu despertador. Tumbado sobre tu sábanas, manto de nieve q cubría nuestros cuerpos incandescentes de pasión, sudores fríos recorren mi cuerpo, escuchando una canción de soul de voz rota, como melodía de nuestras vidas, voz rota como mi esperanza con el pensamiento de que no estés a mi lado, de no sentirte cerca de mi, de no poder recorrer con mis dedos tu espalda a la luz del alba mientras tu sueñas con castillos de papel construidos en el aire.
No es posible que este invierno de mi vida duré mas, de que salga el sol, Perséfone vuelva con su madre y otra vez rebrote en mi vida un alo de luz, de felicidad, una sonrisa eterna esbozada en tu angelical rostro.
viernes, 19 de diciembre de 2008
Feliz comienzo

¿Al final de la vida que nos queda? En mi opinión nos queda un montón de recuerdos, sentimientos pasados, buenos o malos, y la sensación de que el tiempo a pasado muy rápido y no nos hemos dado cuenta de todo lo que hemos vivido, con todo esto quiero decir que aprovechemos el momento, saquemos la cabeza por la ventana y con el aire frío en la cara respirando hondo busquemos dentro de nosotros al niño que fuimos, a la ilusión perdida e intentemos recuperar esas amistades perdidas por el tiempo o por la dejadez, en fin, la navidad fuera del consumismo, es tiempo de buscarnos a nosotros mismos y volver a empezar, en tiempos duros un año que empieza es una esperanza de que algo cambie.
sábado, 15 de noviembre de 2008
domingo, 15 de junio de 2008
Sueño

Frío, siento frío, estoy tumbado en la cama esperando que el sueño se adueñe de mi, empiezo a sentir algo diferente a lo que había sentido antes, algo me empieza a corroer por dentro, indiferencia, tentación de infinito… veo acercarse a una persona es una chica de trazos suaves, pelo liso, ojos claros. Empieza a susurrarme algo, mi oído no consigue percibir, aun así siento lo que está diciendo “sueña, no pienses en mi”, mi corazón se empieza encoger como cuando te falta el aire y el mundo se te cae encima.
Me encuentro en un bosque verde donde apenas se ve el cielo oscuro anunciando lluvia, no es una tierra desconocida para mi, aunque no he estado nunca, empiezo a ponerme nervioso por no saber donde estoy, la chica a desaparecido, empiezo a correr por una senda, entre maleza espesa, sin rumbo, con el corazón palpitando como si se fuera a salir, las lagrimas en mi rostro caen sin cesar.
Me encuentro solo, con los ojos vidriosos mirando el infinito del oscuro bosque, sentado sobre una piedra en medio de la soledad.
Soñar, vivir, sentir, algo que me cuesta hacer desde hace un tiempo, el que ya está alargando en demasía “sueña, no pienses en mi”, una travesía por el desierto donde ya no soy el mismo que era antes. Me miro en el espejo y veo vacío en mis ojos y aun peor vacío en mi corazón roto y reparado pero vacío, sin ilusiones.
Un sueño roto me persigue y no consigo alcanzar, un corazón por llenar, unos ojos a los que mirar, una piel a la que acariciar, viajar agarrados de la mano donde solo existamos tu y yo atravesando este bosque oscuro sin fin.